Etapa de desarrollo 3:
De 8 a 12 meses
Un niño de ocho a doce meses de edad está en una etapa de desarrollo crucial. Durante este período, el niño comienza a adquirir nuevas habilidades motoras y cognitivas. Aquí hay algunas cosas que un niño de esta edad puede hacer:
La respuesta a dos palabras podría ser: volteando a donde provienen las palabras y sonreír o reírse, imitando las palabras o señalando el objeto que se menciona, entre otras.
Durante todo el día están sus ojos consistentemente derechos. Aun cuando este cansado o molesto, cuando se dice que un bebé tiene los ojos derechos, generalmente se refiere a que sus ojos están abiertos y mirando hacia adelante de manera alerta. A continuación, te doy algunos ejemplos de situaciones en las que un bebé puede tener los ojos derechos:
- Cuando el bebé está despierto y observando su entorno con curiosidad.
- Cuando el bebé está interactuando con sus padres y los está mirando directamente.
- Cuando el bebé está concentrado en algo que le llama la atención, como un juguete o un objeto brillante.
- Cuando el bebé está interesado en algo nuevo que está sucediendo a su alrededor y está atento a los estímulos visuales.
Tener los ojos derechos es un indicador de que el bebé está alerta y prestando atención a lo que ocurre a su alrededor. Es una señal de su desarrollo visual y su capacidad para interactuar con el mundo que le rodea.
Sí, es posible que un niño pueda palpar o detectar una moneda en una superficie lisa utilizando ambas manos. Aquí tienes algunos ejemplos de situaciones en las que un niño podría lograrlo:
Si el niño tiene suficiente coordinación y destreza en las manos, puede utilizar sus dedos para explorar y palpar la superficie lisa en busca de la moneda. Esto implica utilizar el sentido del tacto para detectar la forma y textura de la moneda.
Además de ponerse de pie con ayuda de un adulto o sosteniéndose de ciertos muebles, es emocionante ver que nuestro pequeño también está dando sus primeros pasos caminando de forma independiente. A medida que gana confianza en su equilibrio y fuerza, es normal que levante los brazos mientras camina para mantener el equilibrio. Asi pueden centrarse en mantener la estabilidad de su cuerpo y ajustar su postura mientras dan pasos. Esta posición también les permite tener un mayor rango de movimiento y control sobre su cuerpo, poco a poco va reduciendo la necesidad de levantar los brazos para mantener el equilibrio.
Es fascinante ver cómo nuestro pequeño está desarrollando sus habilidades de comunicación. Además de decir sus primeras dos palabras espontáneamente y con significado. Comienzan a conocer el poder de las palabras y cómo pueden usarlas para expresar sus necesidades y deseos. Aunque las palabras pueden ser limitadas, es emocionante escuchar a nuestro pequeño decir "mamá" o "papá" de manera intencional y con un propósito claro.
Además de las palabras, es posible que el niño utilice gestos y señales para comunicarse. Por ejemplo, puede señalar un objeto que desea o levantar los brazos para que lo levanten. Estos gestos son una forma efectiva de comunicación y demuestran que nuestro pequeño está empezando a entender cómo comunicarse de manera más precisa.
En el área manual se desarrolla con la habilidad de agarrar objetos con el pulgar e índice, lo que se conoce como la pinza fina o la pinza de dedos. Esta les permite manipular objetos pequeños con mayor precisión y control. Es posible que nuestro pequeño pueda levantar migajas de pan, pequeños trozos de comida o incluso pequeños juguetes utilizando esta pinza fina con ambas manos.
Recuerda supervisar siempre a tu hijo durante estas actividades para garantizar su seguridad, pero recuerda que cada niño se desarrolla a su propio ritmo. Lo más importante es proporcionar oportunidades de juego y exploración que fomenten el desarrollo de sus capacidades de manera divertida y segura.
Las habilidades cognitivas: El niño comienza a explorar su entorno, investigando objetos y descubriendo cómo funcionan. También puede empezar a imitar acciones y entender conceptos básicos como "dentro" y "fuera".
En socialización: El niño muestra un mayor interés por interactuar con otras personas, reconocer rostros familiares y responder a su nombre. También puede mostrar emociones más complejas, como la alegría y la frustración.
Es importante recordar que cada niño se desarrolla a su propio ritmo, por lo que estas habilidades pueden variar. Si tienes alguna preocupación sobre el desarrollo de tu hijo, es recomendable consultar con un pediatra.
Esperanza Valdéz
AutoraMamá, escritora y conferenciasta. Autora del libro "El Color de la Esperanza"
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