Aceptación

Blog Single
Lectura: 5 min

Cuando nos dicen que seremos padres de un hijo con alguna condición, ya sea una lesión cerebral, síndrome, malformación, discapacidad, etc. crees que entiendes mal, que todo es un error, después bloqueas todo lo que el especialista dice. Sientes que tu mundo se acaba, y lloras desesperadamente, es lo que yo viví y después de platicar con cientos de padres, todos coincidimos en los mismos sentimientos.

Lo primero que les puedo decir, es que es un momento crucial. Nos dan una noticia que no nos esperamos, no nos gusta y es triste, nos sentimos muy mal como padres, creemos que hemos fallado y fracasado, nos empezamos a preguntar una y otra vez; ¿por qué a mi?

Aún con la etapa tan inesperada que estamos viviendo, tenemos que limpiarnos las lágrimas y aceptarlo lo más pronto que se pueda. Mi vida cambió en un segundo y ahora tengo que luchar día y noche para recuperar un poco lo que vivía antes. Lo primero es no perder tiempo, buscar ayuda inmediatamente es lo que hará la diferencia. Cuando nuestros niños nacen con un padecimiento como síndrome de Down, microcefalia, hipoxia, por mencionar algunos, en estos casos tristemente se nace y se muere con la condición, asi que no hay que perder tiempo, con todo nuestro dolor, debemos buscar ayuda médica y ver qué tipo de programa, terapia o rehabilitación llevarán.

Una de mis experiencias a lo largo de estos años con los bebés recién nacidos, es que los padres tardan mucho en aceptar que su hijo no tendrá una vida "normal", y las instalaciones que brindan este tipo de ayuda especial no la consideran adecuada para su hijo, buscan por todos lados una pastilla mágica que tristemente no existe, es al contrario, si se les da medicamento tal vez los dañen más.

Con mi hijo nada fue fácil ni regalado debido a su lesión cerebral tan severa. Tuve que trabajar mucho con el, pero logré que su vida fuera funcional, recuerden el dicho: " A grandes males, grandes remedios ".

Algunos padres dejan pasar el tiempo y cuando están en edad escolar, creen que la escuela será una solución para ellos con la socialización, y no es asi, es más importante trabajar en las áreas débiles de nuestro hijo; si no camina, que logre hacerlo, si no habla, que logre comunirse, si su comportamiento no es el adecuado, que mejore disminuyendo su ansiedad o regulando sus sentidos, por mencionar algunos casos. Hay que trabajar a tiempo y con los métodos adecuados.

Pero no se asusten, parece una pesadilla de la cual quisiéramos despertar inmediatamente, con el tiempo nos vamos dando cuenta de que todo pasa y lo que realmente tiene el valor en esta vida. Gracias a todo lo que hacemos diariamente, nos damos cuenta que aunque es un camino difícil, tenemos la fuerza, empatía, entusiasmo y sobre todo un gran amor incondicional que nos hace sacarlos adelante.

La familia juega el rol más importante en la recuperación de nuestros hijos, trabajando en equipo, y siendo persistentes, así podemos disfrutar de la vida aunque nos haya cambiado de rumbo, logrando ser felices como cualquier otro ser.

Compartir:
Author Image

Mamá, escritora y conferenciasta. Autora del libro "El Color de la Esperanza"

Más entradas de Esperanza Valdéz